Se agrava crisis humanitaria de nicaragüenses en Panamá

Ya casi transcurrió una semana del grito de auxilio que lanzaron al mundo 200 nicaragüenses que están desesperados por regresar a su país. Arbenis Valdivia, coordinador de la agrupación denominada,  “Regreso a Nicaragua”, dijo que la situación de los compatriotas es cada vez más caótica y que están al borde de la desesperación ante la falta de alimentos y la pérdida de los apartamentos en que vivían por la incapacidad de pago de arrendamiento.

La crisis humanitaria que atraviesa este grupo varados en Panamá, se agudiza debido a la falta de empleos y a la indiferencia  y ausencia de humanismo de la dictadura de Daniel Ortega. Se trata de connacionales que regularmente ingresan por la vía legal a ese país, para realizar trabajos temporales en restaurantes, hoteles, construcción entre otros rubros.

Recientemente el embajador de Nicaragua en Panamá, Marvin Ortega, negó de manera abrupta, la repatriación a los 200 solicitantes. Una joven representante de los que desean retornar a Nicaragua, lo llamó vía telefónica, y su respuesta fue que él no tiene obligación de repatriarlos. El vuelo por la línea aérea Copa tiene un costo de 2 mil 600 dólares por persona, aseguró el embajador nicaragüense en ese país. -si usted tiene para pagarlo, cómprelo y se va mi amor- sentenció el embajador a la joven que realizó la llamada a la oficina diplomática en ciudad Panamá.

Arbenis Valdivia reveló que también han intentado retornar a Nicaragua por vía terrestre, pero el intento ha sido infructuoso, por la decisión de los gobiernos de Panamá y Costa Rica de cerrar sus fronteras para evitar nuevos contagios de Covid- 19 a sus ciudadanos. Según el dirigente, se requiere de un acuerdo diplomático multinacional de tipo humanitario entre los países involucrados en la situación, para que se autorice el traspaso de frontera a frontera, bajo garantía que las personas que atravesarán las fronteras de Panamá y Costa Rica, no se bajarán en ningún sitio hasta llegar al país destino, que en este caso es Nicaragua.

Diversas organizaciones nacionales e internacionales se han pronunciado sobre esta crisis humanitaria que contradice la política de fronteras abiertas que impulsa Ortega-Murillo. A Nicaragua pueden llegar ciudadanos de otras nacionalidades a pesar de la pandemia que ya mató a más de 186 mil personas en el planeta y 2.6 millones se han contagiado.

El presidente de la Organización Nicaraguans for  Secuirity and Prosperity, Rafael Estrada, se refirió a la crisis de los nicaragüenses en Panamá. -ahora que tenemos la situación en Panamá, que esta pobre gente necesita apoyo para subsistir y para lograr transportarse, repatriarse a su país Nicaragua, el gobierno obviamente no está haciendo absolutamente nada para apoyarlos-. Estrada agregó que -al Estado no le importa la situación de los compatriotas en Panamá. Estamos tratando con un gobierno a quien no le importa asesinar a su gente dentro de Nicaragua, acabar con tantas vidas, mucho menos le va a importar tomar alguna iniciativa para apoyar a sus compatriotas que están en necesidad en otros países- cuestionó Estrada.

El diario El País de España destacó que Daniel Ortega, impide el regreso a casa a migrantes nicaragüenses en plena pandemia. El artículo destaca que más de 400 personas se quedaron sin trabajo en el exterior debido a la Covid-19 y que intentan regresar a Nicaragua, pero el régimen Sandinista se los restringe, pese a que oficialmente no ha cerrado fronteras.

 El País hace referencia a la situación vivida por 160 nicaragüenses, migrantes económicos en la isla Caimán,  que, luego de conseguir dos vuelos directo de la línea aérea Cayman Airways,  recibieron la notificación que tenían prohibido aterrizar en el Aeropuerto Internacional, Augusto C. Sandino de la capital del país centroamericano. El País publicó que -Tras las críticas generalizadas por esa decisión, el Ministerio de Salud pidió el pasado 23 de marzo que los viajeros deben confinarse 14 días en casa como medida preventiva, pero no indicaron la prohibición de ingresar al país-.

Rafael Estrada de Nicaraguans for  Secuirity and Prosperity, hizo también referencia al caso de los nicaragüenses en las Islas Caimán. -más allá de la negligencia del gobierno de no apoyar a estos nicaragüenses, el gobierno les negó la entrada a Nicaragua. Es algo totalmente abusivo, viola los derechos constitucionales de los ciudadanos nicaragüenses- .

El fin de semana recién pasado, Migración del gobierno de Ortega  cerró la frontera terrestre a otro grupo de 96 migrantes de desplazados económicos  nicaragüenses que perdieron sus trabajos agrícolas en El Salvador, debido a la cuarentena que estableció  el presidente Nayib Bukele.

Pero tomando en consideración las declaraciones del embajador de Nicaragua en Panamá y las acciones continuas que ha tomado el gobierno Sandinista de no permitir el retorno de unos 400 nicaragüenses varados en diferentes países, queda en evidencia,que la nueva política de la dictadura de rechazar a los compatriotas, está ligada a dos temas: El político: Ortega -Murillo rechaza a quienes quieren retornar a su país, por considerar que se trata de exiliados que huyeron de Nicaragua desde abril del 2018, fecha en que el pueblo nicaragüense inició una insurrección cívica en contra de la dictadura. Y el segundo aspecto, El económico: El gobierno sandinista sabe que de aceptar el retorno de los solicitantes, tendría que desembolsarse una cifra de miles de dólares para pagar vuelos o viajes terrestres expresos. Si tomamos como referencia a la línea aérea COPA que está cobrando 2 mil 600 dólares a cada persona, podríamos calcular que hacienda de Nicaragua pagaría por estos 400 varados la suma de un millón, 40 mil dólares por el total de compatriotas varados en diversos países. 

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH este 22 de abril demandó al gobierno de Ortega permitir el ingreso a su país a los nicaragüenses que en su mayoría, permanecen desempleados y sin alimentos en Islas Caimán y El Salvador. La CIDH expresó su preocupación por esta violación que “vulnera sus derechos y podría incumplir obligaciones internacionales del Estado”.

La Comisión le reclamó al régimen que “el derecho de ingresar al país de origen está previsto en la Convención Interamericana de Derechos Humanos, por lo que llama al Estado a permitir la entrada de estas personas a territorio nicaragüense sin demora”.

Hasta este momento no ha habido respuesta oficial del régimen a esta demanda.

A raíz de las sanciones a funcionarios públicos de Ortega, congelamiento de cuentas y el actual bloqueo naval que impuso el gobierno de Donald Trump contra Nicolás Maduro, el flujo de liquidez que le hacía llegar Venezuela a Ortega por medio del Cártel del Sol que lidera Nicolás Maduro, hoy tiene varada la ruta.

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