Denuncian violaciones a los derechos humanos de los nicaragüenses

Desde los micrófonos de Radio Aragón en España, Rafael Estrada, presidente de la Fundación Nicaraguans Security and Prosperity denunció las constantes violaciones cometidas por parte de Ortega en contra de los derechos humanos de los nicaragüenses. Expresó que el conflicto sociopolítico no permite que el país se ponga de pie para empezar a caminar en una economía que vaya progresando.

“El conflicto que tenemos en Nicaragua no es de izquierda o derecha. Desafortunadamente es la corrupción y represión que está ejerciendo el gobierno sobre su gente. Hay más de 500 personas que han sido asesinadas por este Gobierno y todavía estamos con presos políticos”, enfatizó.

Explicó que continúa la represión y pedían a Dios que ya en las elecciones del próximo año sean justas, libres y que se cuente el voto de cada nicaragüense. “La presión que tiene ahorita el Gobierno totalitario de Daniel Ortega con sanciones que están viniendo de los Estados Unidos, eso está dándole una presión para que en efecto logremos cambios en las leyes electorales y para que podamos tener unas elecciones que sean libres y transparentes”, dijo Estrada.

Criticó que el Gobierno a veces suelta a algunos presos políticos para que sean asediados en sus casas y trabajo, posteriormente los vuele a poner en la cárcel, o sea, los está usando como una ficha para negociar.

“Si una persona piensa diferente, levanta la voz contra la situación, contra la dictadura, el modus operandi que tiene Daniel Ortega es cárcel, muerte o exilio”, señaló.

Estrada llegó a España con el objetivo de reunirse con la comunidad nicaragüense en ese país porque exista bastante necesidad por los efectos devastadores de la pandemia. “Venimos desde Chicago para reunirnos con la comunidad de nicaragüenses. Entiendo que hay mucha necesidad para pagar el piso. La meta de nosotros es apoyar a 20 familias inicialmente que tienen niños. Esperamos apoyar a 100 en total familias financieramente para el pago del piso”, detalló.